El fenómeno El Niño ya hace parte del escenario climático que vivimos. Sus efectos representan retos para las personas, los territorios y la infraestructura eléctrica. En ISA ENERGÍA actuamos con monitoreo, mantenimiento, tecnología, cuidado de las personas y capacidad de respuesta.

El Niño no significa que deje de llover

El fenómeno El Niño es un evento natural asociado al calentamiento de las aguas del océano Pacífico tropical. Este cambio puede modificar el comportamiento de los vientos, la humedad, las lluvias y las temperaturas.

Y algo es clave: sus efectos no son iguales en todo el país.

Temperaturas

Lluvias en algunas regiones

Mayor riesgo de incendios

Cambios en la disponibilidad de agua

Cuidar empieza por las personas

Las altas temperaturas pueden aumentar la exposición a estrés térmico, deshidratación, fatiga y exposición solar, especialmente para quienes desarrollan actividades en campo. Por eso, ISA ENERGÍA ha fortalecido las medidas de cuidado específicamente para trabajadores y contratistas

También se han reforzado con los contratistas los lineamientos y capacitaciones relacionados con estrés térmico, hidratación, prevención de incendios y control de la fatiga.

¿Qué estamos haciendo desde la operación?

Las altas temperaturas, la sequía, los incendios y los cambios en la demanda de energía pueden generar nuevas exigencias para la infraestructura eléctrica.

Por eso, durante el fenómeno El Niño mantenemos una gestión permanente sobre nuestros activos de transmisión de energía eléctrica y concentramos las acciones en tres frentes:

Durante el fenómeno El Niño mantenemos un seguimiento continuo de los activos críticos para conocer su condición y responder oportunamente ante situaciones que puedan afectar la operación.

ESTABILIDAD DE LA RED

Monitoreamos los activos críticos

Evaluamos permanentemente sus condiciones y los posibles riesgos de falla.

SEGUIMIENTO

Revisamos equipos clave

Fortalecemos el monitoreo de equipos críticos para identificar oportunamente condiciones que requieran atención.

CAPACIDAD DE RESPUESTA

Estamos listos para actuar

Mantenemos activos los planes de contingencia y disponemos estratégicamente personal, repuestos y equipos para responder ante una eventualidad.

Durante el fenómeno El Niño mantenemos un seguimiento continuo de los activos críticos para conocer su condición y responder oportunamente ante situaciones que puedan afectar la operación.

EVALUAMOS

Conocemos el estado de los activos críticos

Inspecciones, termografías y seguimiento de las condiciones de la infraestructura nos ayudan a identificar dónde debemos poner mayor atención.

PRIORIZAMOS

Ajustamos los mantenimientos

Fortalecemos el monitoreo de equipos críticos para identificar oportunamente condiciones que requieran atención.

DISPONEMOS

Ubicamos recursos estratégicamente

Contamos con personal, contratistas especializados, repuestos, subestaciones móviles, torres de emergencia y otros recursos disponibles para responder cuando sea necesario.

¿Qué vemos con una termografía?

La termografía permite identificar aumentos de temperatura en equipos que pueden requerir atención.

El fenómeno El Niño es recurrente. Por eso, además de responder a las condiciones actuales, analizamos sus efectos para incorporar aprendizajes que fortalezcan la infraestructura y nuestra relación con los territorios.

OLAS DE CALOR

Entendemos cómo responde nuestra infraestructura

Analizamos cómo las altas temperaturas pueden influir en los conductores y equipos, su capacidad de carga y las distancias de seguridad.

INCENDIOS

Identificamos dónde debemos poner mayor atención

Analizamos la amenaza de incendios forestales para priorizar corredores y fortalecer las intervenciones preventivas en las servidumbres.

TERRITORIO

Trabajamos de manera articulada

Fortalecemos el trabajo con comunidades y autoridades locales en municipios priorizados por la recurrencia de quemas e incendios.

Cuidar también

depende de todos

Quemar residuos, iniciar fuego para limpiar un terreno o arrojar una colilla encendida pueden parecer acciones cotidianas, pero en condiciones de altas temperaturas, vegetación seca y viento, el fuego puede propagarse rápidamente.

Un descuido puede ser suficiente para iniciar un incendio.

Ante cualquier situación repórtala de inmediato a los organismos de emergencia o autoridades de tu municipio y sigue sus indicaciones.

Cuando cada decisión protege lo que nos conecta: las personas, los territorios y nuestra infraestructura.

Somos energía que da vida a la transición

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